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Te Recordaremos

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Dedicado a la memoria del Placeteño Ausente, vea y escuche este emotivo desfile de vistas y personajes de nuestro querido pueblo, enlazado todo en una tipica composición musical.
 
Maggie Márquez

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Una feliz combinación de Maggie Márquez: una voz de ángeles y una belleza de leyenda. La vimos, y la oímos cantar, en un concierto inolvidable en el que se dieron cita la más refinada elegancia y la más intensidad artística de que hayamos disfrutado jamás.
 
 
 
 
 
 
 
Reseñas
Mi Viaje a Cuba
Las impresiones  de una niña de descendencia cubana, nacida y criada en Los Estados Unidos, plasmadas en una composición escolar.
 

En un verano, hace tres años, mi padre decidió que hiciéramos un viaje a Cuba para visitar la enorme familia que tenemos  allá. Estaba en un éxtasis, ya que habia estado fastidiándolo desde hacia seis meses para que me llevara a Cuba y al fin poder conocer a mi exageradamente inmensa familia. Tengo una hermana, hija de mi padre, veinte primos, tios y tias, y mi muy queridos abuelitos. Tan pronto me enteré, salí corriendo como un lince hacia mi cuarto y enpaqueté todo lo que tenía en el closet lo más rápido que pude. Nos iríamos en un avión dentro de dos días. Cada segundo de cada dia me imaginaba lo intenso que sería el momento cuando mis ojos se encontraran  con los ojos de mi familia.
Asi es que, adelantándome al momento en que el avión comenzó a aterrizar en territorio de Cuba, la excitación se fue apoderando de mi. Podia oir el palpitar de mi corazón cuando las ruedas del avión crujian al tocar las carrileras del aeropuerto.. Y cuando el avión deceleró hasta que paró, y nos apilaron como si fuéramos soldados, yo fuí corriendo como una loca hacia el aeropuerto para ser la primera en saludar a mi familia de Cuba.  Tan pronto como nuestras miradas se encontraron fui corriendo hacia ellos para darle un buen abrazo a lo cubano. Mis padres también estaban jubilosos, pero tuvimos que aguantarnos un poco frente a un aeropuerto lleno de gente, para que no creyeran que eramos unos trastornados.

La alegria se tornó prontamente en realidad cuando me di cuenta de la vida diaria del cubano.  No podia creer la pobreza que tenian que pasar diariamente. Me parecía mentira darme cuenta de todas las personas desalojadas y hambrientas. Me apretaba el corazón ver los niñitos corriendo, jugando en la calle sin zapatos. Los edificios deteriodados, sin matenimiento y manchados por la lluvia contaminada que lloraba del cielo diariamente.  Ver la tristeza atenuada en la sonrisa de las personas mayores.  De pronto me di cuenta de lo afortunada que yo era y al mismo tiempo, me aterraba el comprender la realidad de mi familia de Cuba.

Después de cuatro horas de viaje desde el aeropuerto de La Habana, al pueblo de mi papá, Caibarién, parecia que todo el pueblo vino a saludarnos. Muchos de los amigos y familiares de mi papá estaban esperando nuestra llegada.  Nunca antes habia visto los ojos de mi papá tan llenos de júbilo y emoción, que hacia brillar cada lágrima que rodaba por su cara.  Las emociones estaban tan entremezcladas que eran dificiles de describir.  Las emociones de mi papá eran tan intensas que afectaron a todos y cada uno de nosotros, incluída yo. Y cuando vi las lágrimas de mi padre de alegria, y al mismo tiempo de tristeza. Comencé a perder la serenidad y comprendí que no valoramos todas las cosas que tenemos en los Estados Unidos.

Me dí cuenta  de la diferencia que hay entre vivir en Cuba y vivir aqui y me pongo a pensar las cosas que uno tiene y que no valoriza.  Que las cosas más simples de la vida, como el aire acondicionado y el agua potable son necesarios pero que no las apreciamos porque tenemos la suerte de obtenerlas con facilidad.

La moraleja de mi historia es hay que saber apreciar las cosas. Agradece cada cosa que tengas en tu vida, por simple que sea.

Esther Rojas (Trull)

(Traducido al español por Teresa Frau)

 
 
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